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El marketing digital ofrece un embudo muy amplio para que las organizaciones conecten con sus públicos potenciales y expongan una mayor visualización de sus acciones. Sin embargo, multitud de empresas acceden a este espacio sin realizar un análisis previo, decisión que, en muchos casos, genera una profunda decepción en cuanto a las posibilidades que aquí se pueden encontrar. Hoy analizamos algunos errores de las marcas a evitar antes de cualquier desarrollo.

Propuesta de valor

Se define cómo aquello que nos hace particularmente increíbles dentro del sector y por lo que “sin duda” el usuario nos debe elegir. Esta propuesta es un ejercicio de introspección que debe realizarse de forma constante y que muchas empresas olvidan una vez que operan en el mercado.

El análisis DAFO, el CANVAS y su inclusión en el Plan de Empresa son algunos pasos a realizar con independencia de la actividad que ejerzamos y si llevamos haciéndolo mucho tiempo. No tener clara esta premisa implicaría algunos de los siguientes errores de las marcas:

-Pérdida de clientes potenciales.

-Entrada en el mercado de precios accediendo, en muchas ocasiones, “a una guerra low cost”.

-Los pasos anteriores también implicarían un estancamiento en el mercado de madurez.

“Tener descrita la propuesta de valor nos permitirá entrar en el escenario digital con una mayor solidez, ya que es necesario considerar este espacio como una herramienta más a la hora de comunicar nuestras fortalezas, no como una solución a nuestros problemas”.

Realmente, ¿qué se quiere conseguir?

Resuelto el paso anterior, es necesario tener en cuenta los objetivos a conseguir con el marketing digital. Esto implica otros pilares:

-El fin con el que accedo a este escenario y lo que me puede brindar.

-Analizar muy bien a mis competidores para saber qué líneas están desarrollando y sus actuaciones.

-Reflejar la propuesta de valor en las páginas webs al ser el epicentro desde donde se va a actuar, lo que implica no hacer una “web” sin más “para salir del paso”. Ésta debe de funcionar muy bien y estar siempre optimizada.

-Públicos objetivos: desarrollar por escrito quienes son, dónde se encuentran, cómo llegar a ellos y la prioridad de las acciones. Esto implica enmarcarlos y definirlos de forma previa.

Dejarse llevar por los demás

Ante el desconocimiento del mercado, este es un punto clave a trabajar. Puesto que no sabemos qué dirección tomar, en muchas ocasiones nos dejamos guiar por lo que nos dicen nuestros conocidos o marcas más cercanas sin tener en cuenta si esto es óptimo para nosotros o no. Hacerles caso podría desembocar en las siguientes consecuencias:

-Pérdida de presupuesto al no realizar lo que realmente necesitamos o fomente nuestras ventas.

-Pérdida de conversiones al estar en los lugares equivocados.

-Transmitir una imagen que no se ajusta, realmente, a nuestra organización.

Cada marca necesita de un estudio personalizado al ofrecer opciones diferentes y poder diferenciarse realmente de los demás. Por tanto, servicios como el diseño web, la estrategia SEO o la gestión de canales sociales debe ser completamente personalizada. Si a otros les funciona hacer “tales cosas”, esto no tiene por qué ser así para nosotros.

En el caso de no saber por dónde empezar, es aconsejable solicitar una consultoría para conocer las prioridades.

Poca confianza en los profesionales

La falta de confianza en los profesionales del marketing digital suele venir acompañada por malas experiencias sufridas anteriormente. En muchas ocasiones, nos dejamos llevar por lo “primero que nos ofrecen” sin saber si eso nos conviene o no. Por ello, es importante preguntarse si ese profesional nos ofrece algunas de las siguientes opciones:

-Desde el principio, ¿se preocupa realmente de lo que me puede aportar mejor con una pequeña auditoría desinterasada?

-Esta persona o personas, ¿me ofrecen un pack cerrado sin más, por ejemplo, de publicaciones, o bien, me sugiere que es necesario estudiar bien el mercado?

-Si en la actualidad trabajan conmigo un equipo que gestiona mi estrategia, ¿se preocupa por ofrecerme propuestas de mejora?

Si algunas de las preguntas anteriores es que NO, es importante que revisemos bien el trabajo que estamos haciendo. Si por el contrario es que SÍ, se trata de un equipo comprometido con el que tenemos que seguir trabajando.

 

Finalmente, ¿te encuentras en algunos de los casos anteriores? ¿Has entrado en el mercado de madurez y no sabes bien cómo actuar? En Grupo Zeth podemos ayudarte para saber bien qué es lo que necesitas. Solicita información sin compromiso aquí, ¡estamos encantados de formar parte de tu proyecto!