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En la sociedad de hoy las personas son persuadidas a comprar un producto o servicio en gran parte gracias al sitio web de la empresa. No solo son persuadidas por un sitio web sino que también lo hacen en tan solo unos segundos de visitarlo. Solo tienes una oportunidad, la primera vista, así que debes hacerlo valer, sino podrías perder las oportunidades que podrían significar un crecimiento en tu negocio.

Cuando hablamos de diseño web no solo hablamos del aspecto visual, también hablamos de la estructura y arquitectura de un portal que dará la bienvenida a muchas personas en tu negocio, y uno de los factores más importantes es el alojamiento o hosting web.

¿Por qué un buen hosting es importante?

Los archivos que componen tu sitio web se almacenan en un servidor remoto, al cual se denomina comúnmente como host. Cada sitio web que puedes ver en internet está alojado en un servidor.

Un alojamiento confiable es una parte fundamental cuando se construye y se diseña un sitio web. Debes recordar que un sitio web no tiene horarios, y debe estar disponible a cualquier hora del día en cualquier momento del año. Pero mantener el sitio web accesible es tan solo una parte de todo lo que involucra un buen hosting.

Buscar un hosting que esté siempre disponible

Buen hosting

Obtienes lo que pagas. Para comenzar, si pagas la menor cantidad de dinero posible para tener tu sitio web en línea lo más probable es que a la larga el sitio pase más tiempo caído que en línea. ¿Por qué? Porque los servicios de hosting demasiado baratos muchas veces sobre venden sus recursos de alojamiento haciendo que todo su equipamiento trabaje demasiado exigido resultando en muchas caídas y tiempo fuera de línea.

Por supuesto que cuanto más tiempo tu sitio este en línea más probabilidades tendrás de vender tus productos y servicios a potenciales clientes. Entonces, más allá del precio, debes buscar un hosting que pueda ofrecerte una disponibilidad superior. Está disponibilidad o tiempo en línea se denomina Uptime. Se mide de porcentajes, y una disponibilidad ideal debe ser superior al 99.9%. Esto resultará en caídas menos frecuentes y de menor duración (ínfimo).

La velocidad también importa

Elegir un buen hosting también tiene que ver con el tiempo de carga de tu sitio web. De nada sirve gastar tiempo y dinero en un diseño web genial, responsivo, con imágenes y videos excelentes si a tu host le lleva una eternidad cargarlo.

Los hosting malos muchas veces tienen hardware de muy baja calidad o también pueden contratar más clientes de lo que podrían soportar y esto podría provocar que tus clientes se cansen de esperar la carga de la página y huyan a la competencia.

Recuerda que necesitarás soporte

Tener un sitio web no es una tarea fácil, aun sí eres experimentado, por eso es importante contratar los servicios de un proveedor de hosting que esté siempre disponible a ayudarte sin importar la hora o el día.

Puede ser que tu sitio web exhiba un mensaje de error, que tenga algún problema de carga, o debas habilitar puertos o extensiones. Por ello siempre es bueno saber que hay alguien que te dará una mano.

Un buen hosting te ofrecerá múltiples vías de comunicación para contactarlos en caso de alguna incidencia, duda o queja. Las tres vías de comunicación más comunes suelen ser: teléfono, chat online, ticket de soporte/email. Siempre debes buscar que el soporte sea 24/7.

No te dejes llevar por los precios

Muchas empresas de hosting ofrecen precios muy bajos durante el registro. Recuerda que estos precios suelen incrementarse considerablemente a la hora de renovar el servicio, así que ten cuidado antes de contratar ese plan tan interesante con 80% de descuento.

Hay tres cosas inevitables: la muerte, los impuestos y los precios de renovación de hosting.

Para evitar sorpresas es bueno verificar los Términos y Condiciones (suele estar en letra pequeña) y allí controlar si realmente estás de acuerdo con los precios de renovación antes de contratar.

Recuerda que existe una (mala) práctica de muchos servicios de hosting denominada upselling. El upselling es una manera de intentar venderte funcionalidades a un costo adicional en el proceso de compra. Por ejemplo, ya has elegido un plan de hosting que ha satisfecho tus requerimientos, sin embargo cuando estas en la pantalla de checkout ves que está tildada la opción de backups con un costo de 10€ al mes. Si no analizas la pantalla de manera minuciosa puedes incurrir en pagos adicionales no requeridos, así que ¡a prestar atención!

Muchos servicios de hosting cobran costos adicionales para transferir sitios web (si es que no ya tienes tu página en otro hosting), así que deberás informarte contactando con una agente de soporte si ésta es tu situación.

Ten muy en cuenta la reputación

Debes evitar elegir un hosting que tiene una mala reputación. Para poder saber cuan legítimo o confiable es un proveedor de hosting debes tener en cuenta los siguientes puntos:

  • ¿Cuánto hace que la empresa está en el mercado?
  • ¿Tienen alguna estadística de caídas o tiempo fuera de línea?
  • ¿Tienen mantenimiento programado? ¿Cuál es el cronograma?

Estas preguntas puedes buscarlas en el portal del proveedor o puedes intentar contactar con una agente de soporte antes de concretar la compra de sus servicios.

También puedes checar las reseñas de los servicios de estas compañías en sitios web alrededor de internet. Esto os dará una idea de qué piensan las personas sobre esta compañía y si son o no una buena elección.

Piensa en el futuro

Al contratar un servicio de hosting rara vez se piensa en el largo plazo. Debes tener en cuenta que tu sitio web estará alojado en un host por años. Entonces antes de contratar cualquier servicio debes considerar la posibilidad de escalar.

Si en el futuro tienes expectativas de un aumento considerable en el tráfico entonces tu hosting deberá estar a la altura.

Checa los distintos planes ofrecidos y sus características para tener en mente si podrán cubrir los requerimientos de hosting que esperas y si esa transición entre planes no traerá inconvenientes.

En resumidas cuentas…

Un buen hosting puede parecer algo al que no deberías darle mucha importancia sin embargo es una parte crucial de la vida de tu sitio web y si eliges mal puede tener repercusiones muy negativas en tu negocio. Un mal hosting puede impactar en:

  • Tu posicionamiento SEO: Los motores de búsqueda (especialmente Google) penaliza aquellos sitios web que están constantemente fuera de línea o incluso aquellos que tienen tiempos de carga muy elevados.
  • Tus ganancias: Si eliges un mal hosting que está constantemente fuera de línea puedes tener un impacto negativo en tus ganancias, y aquellos futuros clientes irán directo a tu competencia.
  • Tu seguridad: Asegúrate de elegir un hosting que tiene un buen plan de contingencia. Aquellos proveedores que ofrecen resguardos periódicos frecuentes y en servidores remotos son los más confiables. Si algo llega a pasar con tu sitio o si llegas a sufrir un hackeo es bueno saber que puedes restaurar una copia de seguridad rápidamente. Si este no es el caso podrías perder demasiado tiempo intentando restaurar nuevamente el sitio a su estado actual.

Antes de contratar el primer hosting que veas asegúrate de que sea un buen hosting. Recuerda mirara cuidadosamente todo lo que ofrecen y si realmente cubre tus necesidades, no solo las actuales sino también las que esperas en el futuro. Busca tranquilamente y sin apuros, seguro encontraras el mejor web hosting.

Sobre el autor

Federico Rodríguez es redactor en MejorWebHosting.es, sitio web de reseñas y análisis de proveedores de web hosting.